Ataques de pánico: cómo abordarlos en terapia
3 de febrero de 2026

Como profesionales en ofrecer terapias psicológicas en Madrid norte, podemos decirte que los ataques de pánico son episodios de miedo intenso que aparecen de manera repentina y que pueden generar síntomas físicos como palpitaciones, sudoración, dificultad para respirar, temblores o sensación de pérdida de control. Aunque no representan un peligro físico inmediato, su intensidad y frecuencia afectan significativamente la calidad de vida de quienes los experimentan. Abordarlos en terapia requiere un enfoque estructurado y adaptado a las necesidades individuales.


El primer paso en el tratamiento es la evaluación completa del paciente. Es fundamental identificar la frecuencia, duración y características de los ataques, así como posibles desencadenantes. También es importante descartar condiciones médicas que puedan presentar síntomas similares. Una vez realizada esta evaluación, el terapeuta puede diseñar un plan de intervención que combine técnicas de manejo de la ansiedad con estrategias cognitivas.


La terapia cognitivo-conductual (TCC) es una de las intervenciones más estudiadas y efectivas para los ataques de pánico. Esta modalidad se centra en identificar pensamientos automáticos que generan miedo y enseñarle al paciente a cuestionarlos de manera sistemática. Al mismo tiempo, se utilizan técnicas de exposición gradual para que la persona se enfrente de manera controlada a situaciones que le provocan ansiedad, reduciendo la evitación y aumentando la confianza en su capacidad de afrontamiento.


Además de la TCC, otras estrategias complementarias incluyen técnicas de respiración y relajación, que ayudan a disminuir la activación fisiológica durante un episodio. La psicoeducación también juega un papel importante, ya que comprender qué ocurre durante un ataque de pánico y por qué se manifiesta de determinada manera reduce el miedo anticipatorio.


En algunos casos, la terapia puede combinarse con tratamiento farmacológico, especialmente cuando los ataques son frecuentes o intensos y dificultan la participación activa en el proceso terapéutico. La coordinación entre profesionales de la salud mental y médicos permite un abordaje integral.


Es fundamental que la intervención se base en la regularidad y la práctica constante. Los avances suelen ser progresivos y requieren que la persona aprenda a reconocer y manejar sus síntomas de manera independiente. Con un acompañamiento adecuado, la mayoría de los pacientes logra reducir la frecuencia e intensidad de los ataques, recuperar el control sobre su vida diaria y desarrollar habilidades que fortalecen su bienestar emocional.

Con todo, si buscas profesionales en ofrecer terapias psicológicas en Madrid norte, no lo dudes y ven a Clínica Alonso-Fraile.

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