Publicado: 17 de Marzo de 2020

10 CONSEJOS PARA LA SALUD MENTAL EN EL AISLAMIENTO DEL CORONAVIRUS

                En estos días de confinamiento forzoso puede resultar difícil acostumbrarse a la nueva situación, que además modifica prácticamente todas las rutinas de nuestra vida. Desde el punto de vista psicológico, esto puede acarrear problemas sencillos como el aburrimiento, la frustración, la irritabilidad o el cansancio (también cansa estar todo el día en casa), a problemas más complejos como la angustia, la ansiedad, el estrés, la claustrofobia, o incluso, atendiendo a la naturaleza de lo que nos ha llevado a la cuarentena, la hipocondría.

                En el caso de las personas que continúan trabajando desde casa, también pueden darse problemas de adaptación para los que hay algunos trucos. Si además hay niños en casa, la cosa puede complicarse bastante.

                Por todo lo anterior, hemos recopilado algunos de los mejores consejos para que podamos adaptarnos mejor a ésta novedosa y desagradable situación, cuidando nuestra salud mental.

                Vamos con ellos:

1.       Mantén tus hábitos de higiene: No nos referimos sólo a que extremes la higiene de tus manos para mantener al famoso virus a raya, sino que no descuides tu aspecto y mantengas intactas tus rutinas de higiene habituales, tales como duchas, afeitados, limpieza de pelo y del resto del cuerpo. No salir de casa no es motivo para la dejadez personal. Si no lo haces, al cabo de pocos días puede empeorar tu autoimagen y eso no es bueno. Además, te ayudará a ocupar parte de tu tiempo.

2.       Intenta realizar alguna actividad física: Sí, en casa también podemos hacer diariamente algo de ejercicio físico, adaptándolo a la edad de cada cual y, por supuesto a las limitaciones de cada uno. En youtube hay miles de videos que podemos ver y aplicar a nuestras posibilidades, desde ejercicios básicos para personas mayores a ejercicios más exigentes para quienes ya antes tenían una cierta actividad física. Hacerlo con los niños puede, además hacer que para ellos el día sea más divertido y ayudarles a quemar ese exceso de energía que seguro estaréis notando que tienen.

3.       Aprovecha para pasar más tiempo con los tuyos: es el momento de dedicarnos tiempo. Es el momento de hablar con nuestra pareja e hijos, de estrechar lazos y de conocerlos todavía mejor. Disfrutar buenos momentos en familia ayuda a generar endorfinas y hará que nos sintamos mejor. Haz memoria y recupera viejos juegos de mesa o de infancia. Desempolva el parchís o enseña a tus hijos a jugar a las chapas. Ved películas juntos y aprovechad para comentarlas. ¡Hay miles de opciones, desarrollad la imaginación!

4.       Limitar el tiempo de “pantallas”: es el entretenimiento fácil, está a mano de todos y además es efectivo. No obstante hay que procurar que no se convierta en un modo único de distracción. Está bien que tanto niños como mayores se entretengan con opciones digitales, pero siempre con una medida y, si es posible, con unos horarios.

5.       Diseña una rutina y unos horarios: debemos evitar, sobre todo en el caso de no estar trabajando desde casa, el no tener un diseño del día y de qué queremos/debemos hacer. Lo ideal es diseñar unos hábitos determinados e intentar cumplirlos siempre (con flexibilidad, por supuesto). Estudia tu situación (teletrabajo, niños, etc…) y diseña unos horarios: hora de levantarse, reparto de tareas, horas de comidas y cenas, horas de juego o entretenimiento con tus hijos, horas de estudio y trabajo con ellos, horas de ocio individual y hora establecida de ir a dormir.

6.       El teletrabajo ordenado: no siempre es fácil, pero si tu vivienda te lo permite, ten un espacio de trabajo determinado y siempre el mismo para realizarlo y, a poder ser, apartado del ruido de la vida de la casa. Separa ambientes y evita, si puedes, trabajar en el salón o la cocina.

7.       Ordena tu vida y ordenarás tu cabeza: aprovecha para ordenar esas cosas que llevas tiempo pensando hacer. Ahora más que nunca es necesario vivir en un entorno limpio, ventilado y ordenado. Hacerlo, ayuda a tener la cabeza más despejada y a encontrarnos mejor. Ordena por tanto tu habitación (notarás que el sueño es de más calidad), tu salón, el trastero (lo sé, puede ser horrible, pero si no lo haces ahora…), tu coche, tu bolso, etc…

8.       Por fin tienes tiempo: para hacer esas llamadas a amigos o familiares que hace tiempo tienes algo abandonados, o a los que, simplemente, no has tenido tiempo de llamar para saber qué tal les va. Ya no tienes excusa. Si, además alguno de ellos es persona de riesgo, o de merecido reconocimiento, no escatimes esfuerzos.

9.       Toma el aire: sal a la ventana varias veces al día. Si tienes un balcón o, mejor aún, una terraza o jardín, aprovéchalos, no mucha gente tiene ese lujo. Por cierto, no cuenta el rato que sales a fumar. Si además de tomar un poco de aire, puedes ponerte bajo los rayos del sol, tu Vitamina D te lo agradecerá. Sólo 10 minutos al día pueden marcar la diferencia.

10.   Evita pensamientos irracionales: estamos en una situación preocupante y eso puede ser potencialmente estresante. Por eso es necesario mantener pensamientos catastróficos e irracionalmente negativos a raya. No hacerlo puede acarrear ansiedad, y otros problemas psicológicos y fisiológicos. En la mayoría de los casos de claustrofobia, o hipocondría, detectamos ese tipo de pensamientos como causa de ataques de ansiedad. Fortalece la habilidad para ser consciente de lo que piensas y detectar ese tipo de pensamientos hasta llevarlos al campo de lo lógico, lo real y lo racional. No te consientas neurotizarte con la limpieza y el contacto con el exterior; antes o después habrá que volver a salir y seguro que no quieres que eso suponga un problema de ansiedad.

11.   BONUS TRACK (lo entenderán los de EGB) Si no consigues adaptarte, pide ayuda: estamos aquí para ayudarte, atendiendo gratis a todas aquellas personas que sufren las consecuencias psicológicas del aislamiento, o los que se llenan de estrés porque están al pie del cañón. Y no somos los únicos. Hay muchos Centros que, como nosotros, están atendiendo gratis por Skype a todo el que lo necesita.

CON SOLIDARIDAD Y BUEN ÁNIMO, PODREMOS CON ELLO.

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